
Polenta Fioretto con col negra y garbanzos
Cómo transformar una excelente harina en una comida única, saludable y de temporada.
Ingredientes
250 gramos de Harina para Polenta Fioretto Mulino Marello
1 litro de agua
Sal integral gruesa al gusto
1 manojo de col rizada fresca
1 lata de garbanzos italianos orgánicos
Aceite EVO de calidad
pimienta negra
Brotes de rábano (para decoración)
Procedimiento
Ponga a hervir agua en una cacerola (o caldero) de fondo grueso. Agrega la sal gorda y vierte la harina Fioretto, mezclando vigorosamente con unas varillas para evitar grumos. Bajar el fuego y dejar cocer una media hora aproximadamente, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
Mientras se cuece la polenta, limpiamos la col negra quitando la nervadura central más dura. Corta las hojas en tiras y cocínalas en una sartén con un chorrito de agua y una pizca de sal hasta que estén tiernas pero aún de color verde brillante. Sazone con pimienta al final de la cocción. Calentar los garbanzos (enjuagados del líquido de conservación) en una cacerola aparte o directamente en la sartén con la col negra para darles sabor.
Vierta la polenta aún caliente y suave en los platos. Colocar encima una generosa ración de col negra y garbanzos. Completa con un chorrito de aceite de oliva virgen extra crudo y, para darle una nota de frescura y color, unos brotes de rábano.
Hay que disipar el prejuicio de que la polenta es una guarnición pesada o un plato "largo" reservado sólo para las vacaciones o para quienes tienen tiempo para cocinar. Lo cierto es que, cuando elegimos ingredientes que llevan consigo la historia del territorio, la polenta se convierte en un auténtico as bajo la manga para cocinar todos los días.
En esta época del año, el cuerpo busca alimento. Nada es más reconfortante que un plato humeante que combina la cremosidad del maíz con lo nutritivo de la col rizada y los garbanzos. Pero ojo, el secreto no está en el condimento, sino en la materia prima. Olvídate de las harinas precocidas del supermercado, muchas veces anónimas y de origen incierto.
Para esta receta elegí el Harina para Polenta Fioretto de Mulino Marello. ¿Por qué éste?
- Artesanía: Es suelo de piedra, preservando el alma del frijol (¡y puedes sentirlo!)
- Biodiversidad: Obtenido de una mezcla de maíz autóctono del Piamonte.
- El equilibrio perfecto: La veta fina ("Fioretto") es el compromiso ideal. Es una harina "viva" e integral, pero se cuece más rápido que la harina gruesa, lo que la hace práctica y versátil.
Además, la polenta es un increíble ejemplo de reutilizar natural: ¡prepáralo en abundancia! Se puede conservar en el frigorífico durante 3-4 días y, cortado en rodajas en una sartén o en el horno al día siguiente, quizás quede incluso mejor.
De hecho, hazlo así, Si te sobra polenta, extiéndela en un molde rectangular y deja que se endurezca. Al día siguiente, córtalo en bastones, untalos con aceite y romero y mételos al horno a 200°C: obtendrás chips de polenta muy crujiente, ¡perfecto para un aperitivo o un snack salado!
Receta de la Doctora Isabella Vendrame, psicóloga food coach, naturópata. www.isabellavendrame.com
